Skip navigation

caritas_color

A los millones de niños.

Micaela mira todo desde abajo, desde mucho más bajo que los que leemos esto. Así lo dispone su edad, su estatura, su vida y su razonamiento. Aunque pensándolo bien, podría ubicarse un tanto más arriba que nosotros que hoy transitamos las calles de esta Argentina modelo 2009.

¿Por qué digo esto? Mica apenas tiene algunos pocos años, aún no habla pero lo mismo se expresa, aún no camina pero no puede quedarse quieta, aún no sabe leer ni escribir pero no le hace falta, y aún no se hace problemas porque no tiene muchas cosas de qué pensar. Sólo tiene que estar preparada para jugar con su padre horas seguidas, para prenderse del rico alimento que le brinda su madre, y para recibir todo el cariño que le dan sus familiares, que ella los retribuye con sonrisas, movimientos alegres de sus brazitos, y sonidos-palabras que no existen en ningún diccionario convencional de adultos, pero que estamos seguro que se podrían leer como “¡Qué feliz que estoy, los amo!”.

¿Por qué digo esto? Porque parece que en nuestro país nos hemos olvidado de que la vida es tan solo un momento en el que todos debemos convivir con los demás para cumplir con el tiempo y el destino. Que tenemos que tratar de disfrutar.

Argentina parece ser una caldera a punto de estallar en cualquier momento, dejando todo su contenido –sea quien sea- desperdigado por doquier. Y las burbujas que están explotando de a poco se reproducen diariamente: trabajadores cortando las rutas, estudiantes tomando las instalaciones de su colegio, senadores escupiendo discursos unilaterales durante 20 horas, canales de televisión y radios que intentan reclutar a sus audiencias para luchar contra el gobierno, Presidentes que quieren una ley para voltear un claro enemigo, consenso para esa ley que sólo existe en los sueños, ex-Presidente que reaparece sin escrúpulos como “el nuevo salvador”, empleados estatales que cuesta creer que trabajan por la cantidad de paros y asambleas que realizan, docentes y médicos que tienen un sueldo mísero comparado a su noble tarea, enfermos sin la atención que se merecen, medicamentos truchos que circulan como legales, argentinos que sufren hambre, desempleo y analfabetismo, seguridad personal que se ubica detrás de rejas y alarmas, funcionarios gubernamentales que sólo saben administrar sus bolsillos, accidentes de tránsito que son nuestra peor arma, etc., etc.

Pero por suerte existe Mica –como millones de niños más-, que nos hace recordar en cada sonrisa que el amor existe, y nos da la esperanza –y nos obliga a- que el fuego de la caldera puede también apagarse.

LEÉME TAMBIÉN EN > http://www.mediosenlared.com/index.php?option=com_content&view=article&id=2278

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: